Reforma electoral: el Gobierno prueba una salida intermedia para las PASO

Publicado: 18 / 09 /2026

La reforma electoral entro en una zona de negociacion mas incierta: ante la falta de votos firmes para eliminar las PASO, en la Casa Rosada comenzo a ganar espacio una alternativa intermedia, mantener primarias abiertas y simultaneas pero quitarles la obligatoriedad. La formula, presentada en conversaciones politicas como PAS, buscaria descomprimir la resistencia de gobernadores y aliados sin abandonar el objetivo oficial de reducir el peso de las internas nacionales.

El proyecto original del Gobierno apunta a modificar las reglas electorales antes de 2027, con la eliminacion de las primarias como punto mas importante. Para aprobar un cambio de esa magnitud necesita mayorias exigentes en ambas camaras, lo que convierte a los bloques provinciales, la UCR, sectores del PRO y peronismos dialoguistas en actores decisivos. La cuenta no esta cerrada y el Senado ya mostro que el oficialismo puede abrir el debate, pero no necesariamente garantizar dictamen ni recinto.

La resistencia de los gobernadores tiene una razon politica concreta. Si se eliminan las PASO, las candidaturas nacionales y provinciales quedarian mas sujetas a acuerdos de cupula, cierres de listas y negociaciones territoriales. Para mandatarios que necesitan proteger sus propios armados, aceptar la reforma sin garantias puede significar entregar poder a la estructura nacional de La Libertad Avanza. Del otro lado, el Gobierno sospecha que algunos aliados pueden usar una primaria para ordenar una alternativa propia o negociar hasta ultimo momento.

La salida de primarias no obligatorias intenta ubicarse en el medio de esa desconfianza. Para el oficialismo, una PAS tendria menos participacion y menos capacidad de producir un sacudon politico previo a la eleccion general. Para las provincias, en cambio, preservaria una instancia formal de competencia y evitaria quedar completamente atadas a la lapicera nacional.

El calendario agrega presion. La Camara Nacional Electoral ya advirtio que las reglas no deberian modificarse demasiado cerca de los comicios, porque los cambios tardios pueden generar incertidumbre. Esa advertencia no define la conveniencia politica de la reforma, pero marca una frontera practica: si el Congreso quiere alterar el sistema para 2027, la ventana se achica.

En paralelo, el Presupuesto 2027 y las negociaciones con gobernadores se mezclan con la discusion electoral. Obras, fondos, alianzas provinciales y reglas de competencia forman parte de una misma mesa. Por eso la reforma dejo de ser solo una discusion institucional: tambien se transformo en una moneda de cambio para ordenar el mapa politico del proximo turno presidencial.